La prensa de vino 'Marmonier', de Lyon (Francia), del castillo de Castelldefels

La antigua prensa de vino mecanizada del castillo de Castelldefels ha vuelto al mismo a inicios de 2026, tras un proceso de restauración en el año 2025. 
Es un modelo de finales del siglo XIX del tipo ‘Prensa Americana’ (‘Pressoir Americain”) fabricada por la empresa francesa Marmonier, de Lyon, a partir del año 1874.
La prensa servía para extraer el mosto o jugo de las uvas depositadas en la ‘jaula’ o cuba inferior, tras exprimirlas con una tapa que bajaba girando por un tornillo central mediante un mecanismo accionado manualmente. 
El mosto salía por las ranuras entre las tablas, siendo recogido en un recipiente externo, para posteriormente, llevarlo al lugar adecuado para que, tras su fermentación, se pudiera producir vino. 
En el momento de hacer el mosto, éste se separaba de la pasta de orujo (formada por la piel de las uvas y por otros diferentes restos sólidos de ellas), que se quedaba en la cuba, y que podía servir después para diferentes finalidades, como, entre otras, su destilación como aguardiente de orujo. 
Cada vez que se prensaba, los 250 kg de uva que cabían en esta jaula debían proporcionar entre 160 y 175 litros de mosto.
La compra de la prensa coincidió con la evolución de la plaga de la filoxera que, procedente de EE. UU., devastó primero los viñedos franceses (y luego los del resto de Europa), desde 1863 hasta casi finales del siglo XIX, generando una gran demanda de vino a otros países productores. 
España, que al principio no estuvo afectada, vivió un auge vitivinícola en la primera mitad de esos años, expandiendo sus viñedos para la exportación de vino. 
En Cataluña y en el Garraf, incluido Castelldefels, se vivió con intensidad el aumento de la producción y las nuevas plantaciones, lo que debió impulsar la compra de prensas de vino modernas, capaces de presionar más las uvas con menos esfuerzo. Las de Marmonier, más eficientes que las tradicionales, eran perfectas para ello.
Sin embargo, la llegada de la filoxera a Cataluña en 1879, y al Baix Llobregat y Garraf unos años después, fue truncando poco a poco ese auge.
Dada la horquilla de datación de la prensa, ésta pudo ser comprada en el momento de apogeo de la producción de vino entre 1880 y 1885 por las personas que tenían su propiedad en ese momento, que creo eran Eulàlia de Sagarra i de l’Espagnol, viuda de Diego de Foixà (que la obtuvo de la mitad de la familia Garma), y Ramon de Sarriera i de Vilallonga, marquès de Barberà y de la Manresana (que la obtuvo de la mitad de la familia Copons), o, quizás, algo después por Manuel Girona o su familia durante la restauración que llevaron a cabo del castillo tras su compra el 12 de febrero de 1897, usándola a inicios del siglo XX, cuando se trató de revitalizar el cultivo de la viña, tras saber cómo se podía acabar con la filoxera. No lo sabemos.
Como nos indica el historiador Jordi Tresserras, las principales variedades de uva para la producción de vino que existían en Castelldefels en el siglo XIX eran la cua de moltó, la garnacha, la malvasía, el moscatel, el sumoll, el xarel·lo y el xarel·lo tinto. 
En todo caso, el cultivo de viñedos acabó en Castelldefels unas pocas décadas más tarde. 
Las viñas estuvieron presentes en este rincón cercano al Garraf desde época romana, pasando por la Edad Media y la Moderna.
Esta prensa debió estar situada en el actual vestíbulo del castillo, cerca de los restos de una prensa de vino de 1830, que entonces ya no debía funcionar.
Prensa de travesaño de 1830, en el vestíbulo del castillo
Gracias a la ayuda y colaboración de María Cañete y Tomás Barros en la elaboración de este trabajo.
Alfonso López Borgoñoz, GREHIC

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